
Mexicali, B.C. 16 de abril de 2026 – En un acto que refrenda el compromiso con la preservación y difusión del conocimiento científico, la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) formalizó la firma de compromiso de donación de la “Colección de Taxidermia Guillermo Avellaneda”, acervo que será albergado en la Facultad de Ciencias, Campus Ensenada.
La firma del convenio contó con la participación del Dr. Luis Enrique Palafox Maestre, rector de la UABC; la Sra. Marcia Serrano Camou de Avellaneda, representante de la familia Avellaneda; y el Dr. Alberto Leopoldo Morán y Solares, director de la Facultad de Ciencias, Campus Ensenada, en el marco del evento Santuario Cimarrón Experience.
Esta acción representa una valiosa contribución al fortalecimiento de los espacios académicos y de divulgación científica de la universidad, al poner a disposición de la comunidad universitaria y del público en general una colección de alto valor biológico, educativo y cultural.
La colección rinde homenaje a la vida y legado de Guillermo Antonio Avellaneda Jackson, cuya trayectoria estuvo marcada por una profunda conexión con la naturaleza y una vocación por la exploración. De acuerdo con el testimonio de su hija, Susana Avellaneda Sabah, nació en Orizaba, Veracruz, el 9 de abril de 1919, en el contexto de la Revolución Mexicana, etapa que —según relatos familiares— influyó en su carácter inquieto. Hijo de migrantes españoles e ingleses, fue el tercero de seis hermanos e ingresó a la Escuela Naval en Veracruz a los 16 años.
Posteriormente, se estableció en Acapulco, Guerrero, donde inició su desarrollo en el sector pesquero mediante la adquisición de dos embarcaciones pesqueras y un camaronero. Asimismo, emprendió una comercializadora de copra, a partir de la cual se obtenía aceite de coco. En esta etapa formó su familia junto a Matilde Sabah, con quien tuvo tres hijos: Juan Manuel, Susana y Marianela. Fue también en este periodo cuando surgió su interés por la cacería, actividad que practicó en regiones como la Sierra de Guerrero y Chiapas.
En 1963, la familia se trasladó a Baja California, residiendo inicialmente en Tijuana y posteriormente en Mexicali. Según refiere Susana Avellaneda Sabah, tras superar periodos adversos, retomó su afición con entusiasmo y determinación, en sus palabras, “logró que fuera una realidad, viajó por los seis continentes en sus aventuras de cazador tan anheladas”, lo que le permitió conformar una colección amplia con ejemplares provenientes de distintos ecosistemas del mundo. Su práctica se distinguió por una convicción orientada al equilibrio y al respeto hacia las especies.
El acervo está compuesto por aproximadamente 100 piezas de taxidermia, incluye una amplia variedad de antílopes africanos, ejemplares representativos de los grandes herbívoros de Norteamérica, Europa y Asia, así como diversas aves tropicales. Asimismo, resguarda especies emblemáticas como el lobo gris, la hiena manchada, el borrego cimarrón, el oso grizzly y el oso polar.
Sin duda, la “Colección de Taxidermia Guillermo Avellaneda” constituye un invaluable patrimonio que da testimonio de la riqueza y diversidad de la fauna silvestre mundial, así como de la importancia de su conservación. Su instalación en la Facultad de Ciencias permitirá fortalecer los procesos de enseñanza, investigación y divulgación científica, consolidando a la UABC como un referente en la formación integral y el compromiso con el entorno natural.





